Buenos Aires Fashion Week, no sirve ni para la polémica
Mientras se desarrolla la Buenos Aires Fashion (BAF) Week en Palermo, en los medios argentinos se comenta el London Fashion Week que se lleva a cabo en Inglaterra (perdón la aclaración obvia pero viene al caso!). Y es que la BAF es tan pobre que no da espacio, siquiera, para la polémica.
Vamos a desandar un poco el camino. La primera semana de la moda se llevó a cabo en New York en 1943, en medio de la Segunda Guerra Mundial, aprovechando el ausencia francesa del mundo productivo. Pero claro, todos volvemos al primer amor y París, una vez concluido el mayor conflicto armado del Siglo XX, retomó su lugar como ciudad hegemónica en la construcción de la moda mundial.
Los años pasaron y se crearon varios polos fashion. En Europa continúan París y los otros tradicional: Milán y Londres aunque se agregó Madrid gracias a Cibeles. Estados Unidos tiene dos bien diferentes, New York y Miami, cada uno para un público muy específico, que ya analizaremos en otra entrada pero básicamente se diferencia entre chic y colorinche. Oriente también se abrió a la moda y permitió que Tokio y Hong Kong fueran lo más representativo, acompañado por Sydney en el extremo sur del mundo.
Éstas son las capitales, en Londres hay modelos hiper flacas, de ahí la polémica. En Cibeles desfilan las más visualmente saludables y en New York un helicóptero estaciona en medio de de la pasarela. Nada pasa con las semanas de la moda sudamericanas. Y es que no damos siquiera para la polémica porque más allá que el San Pablo FW se desarrolle desde 1995 y BAF desde el 2001, que tengamos un nuevos espacio con la incorporación al calendario de desfiles de Ciudad del Este, Paraguay (?!?!?), la relevancia internacional que cobran los diseñadores es nula. Aunque el sur también existe, jamás pasarán por aquí ninguna editora de Vogue ni las compradoras de Bloomingdales. No hay cámaras de TVE (Televisión española) y a lo máximo que se puede aspirar es a tener una micro nota en E Entertainment Television o en Hola Argentina. De ahí no se pasa.
Y tampoco es para sorprenderse. Lo cierto es que en Sudamérica no se respeta el espíritu del Fashion Week. Week viene de semana en inglés, semana (en cualquier idioma!) tiene siete días entonces, cómo pueden llamarse Fashion Weeks si: SP Fashion Week dura 5 días, BAF y la Chilena 4, la de Cali y Ciudad del Este, solo 3.
El promedio de desfiles es de 20, contra los más de 45 del exterior. Y no hay ninguna marca que tenga un lugar en las pasarelas que no tenga una agencia de prensa a la que se le pagan miles de pesos por mes por sus servicios. Los noveles diseñadores no tienen espacio y la máxima aspiración de difusión es si Luciana Salazar (más famosa por sus curvas voluminosas y aventuras sexuales que por su talento inexistente) asiste con su nuevo novio o no.
En el mundo de la moda sudamericana, el diseño está bastardeado, la innovación minimizada, siempre se habla de los mismos y de la misma manera.
No existe una voz fuerte que levante o baje el pulgar ante una colección. La última supermodelo argentina dejó las pasarelas hace muchas temporadas y quienes cierran los desfiles, climax del show, son personajes polémicos que suelen desvestirse más de lo que se visten. Así no hay diseñador que cree ni tendencia que resista!












