Diseñadores occidentales acechan pequeñas marcas japonesas
Hay ciudades donde las veredas parecen pasarelas y Tokyo además de ser la ciudad más grande del planeta, es una de ellas. Un Japón ultramoderno y de vanguardia, gracias a pequeñas marcas creadas por nuevos diseñadores está haciendo de la capital japonesa, objeto de copia inspiración de diseñadores occidentales mucho más acentuado y evidente que lo que ha sido hasta ahora.
Mientras que buscadores de tendencias se deleitan, las marcas se preguntan como hacer para generar efectivo en mercados fuera de la isla porque por lo general fracasan, aún con expertos en la materia. Solo pocas excepciones encuentran su lugar en Paris, New York o Milán. Entre los que han logrado ver ganancias fuera de Japón se destacan A Bathing Ape o Evisu Jeans.
Por otro lado, aún teniendo colecciones más evolucionadas, siguen en el anonimato y son de las más copiadas por lapices y tijeras extranjeras la extravangte Fur Fur, que demostro anteriormente haber estudiado algunos tejidos andinos e introducirlos como una suerte de devolución a la tan interesante fusión gastronómica entre Perú y Japón, o la multifacetica Garcia Marquez Gauche, que no solo se centra en explotar su gallina de los huevos de oro, los jeans, sino que además se ha dado el gusto de expandir su línea de productos al hogar. Es imperdible el blog que han sumado a su comunicación en inglés para su segunda marca Crystal Ball.
En la última decada, el problema de los japoneses es que ¨pueden triunfar como marcadores de tendencia o siendo diseñadores para otras marcas pero no se sienten realizados al no poder colocar una marca de indumentaria masiva de forma internacional¨ dice Loic Bizel, un consultor de moda nacido en Francia con base en Tokyo, al periodico New York Times. Y cierra diciendo que Japón “genera tendencias e ideas pero nada más que eso”.
El gobierno comenzó a dar ayuda. Para 2010, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón prepara un equipo de tres embajadores del diseño que recorrerán los eventos de la moda alrededor del mundo promoviendo a ultramar el potencial de su diseño.
A este apoyo se ha sumado el Ministerio de Comercio que ha comenzado invitando a periodistas extranjeros a ir al Japan Fashion Week con el dinero del gobierno. Este evento, además patrocinó un evento de moda en Nueva York para mostrar a los diseñadores japoneses, y se ha previsto un espectáculo propio en Nueva York a mediados de febrero que estaremos adelantado a través de etiquetada.






